Habilidades y debilidades

Habilidades y debilidades

Habilidades y debilidades

¿Qué quieres ser?

¡Ya falta menos para terminar el Secundario! Ahora te toca pensar en una carrera universitaria, y lo primero que debes hacer es orar, pidiendo al Padre celestial que sea tu guía en esta importante decisión.

Luego, debes identificar tus habilidades, tus gustos y tu potencial, como también tus puntos débiles. Es importante reconocer, por ejemplo, si te gusta socializar o si prefieres dedicar tu tiempo a trabajar en una computadora. Estas respuestas pueden darte una idea del grupo de carreras afines que puedes elegir.

Por eso, te dejo cuatro consejos para elegir una formación profesional:

  • Elige una carrera que implique actividades diarias que te apasionen. En ese sentido, pregúntate: Si no necesitaras que te pagaran nada por el resto de tu vida, ¿qué te gustaría hacer?
  • Investiga con profundidad con profesionales cercanos a tu área de interés. Escúchalos, y analiza si realmente es lo que esperas o deseas.
  • Considera carreras innovadoras. Piensa en cinco años más: ¿Qué carreras serán las más importantes? ¿En qué área te ves trabajando?
  • Obtén orientación vocacional antes de ir a la universidad, ya sea con pruebas psicotécnicas o charlas informativas en tu colegio.

Por otro lado, estas son las consecuencias que se identifican en una persona que no estudió lo que realmente hubiera querido:

 

  • No le gusta lo que hace. La probabilidad de ser feliz o tener éxito profesional mayor se reduce, porque no encuentra satisfacción y alegría en el desarrollo de sus funciones.
  • No es productiva. No siente pasión por lo que hace, y es probable que tarde mucho más tiempo en terminar sus funciones, ya que no las encuentra atractivas.
  • Tiene mala salud, provocada por la ansiedad y el estrés propios de una persona que se encuentra en un trabajo en el que no encaja. La presión de tener que hacerlo y satisfacer las responsabilidades asignadas produce un efecto negativo en su salud.
  • Tiene baja autoestima, por no sentirse capaz en la profesión elegida y por verse estancado profesionalmente.
    Dios desea ser tu Guía fiel y hacer de ti un profesional exitoso y feliz para él, por lo que te dice: “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir, yo te daré consejos y velaré por ti” (Sal. 32:8).

Este artículo es una condensación de la versión impresa, publicada en la edición de Conexión 2.0 del tercer trimestre de 2020.

Escrito por Junelly Paz Guerrero, Lic. en Psicología de la Universidad Peruana Unión.

Iniciar el camino

Iniciar el camino

Iniciar el camino

¡Llegó el momento de estar cara a cara con tu futuro profesional! Los sueños empiezan a tener un punto de partida para poder hacerse realidad y llegar a ser un profesional. Es una decisión importante, ¿no crees?

Estás a punto de terminar el colegio, y es necesario conocer o reconocer para qué eres hábil y qué cosas te gustan más. Este es el primer paso para luego pasar a la etapa de información y abordar el mundo de las profesiones. Resuelve el siguiente cuestionario.

Inventario: Mi comportamiento con los demás (Burga, 2000)

Lee cuidadosamente cada afirmación y decide si te describen o no. No existen respuestas buenas o malas. Si piensas que la afirmación describe tu forma de actuar o pensar, marca una cruz (x) en el recuadro “Casi siempre”; o, si piensas que la afirmación no corresponde, marca una cruz (x) en el recuadro “Casi nunca”. No dejes ninguna afirmación sin responder.

Ahora debes identificar y marcar los números que has señalado en el rubro “Casi siempre” en los casilleros de la rejilla que aparece abajo. Los números marcados en la misma línea te darán un indicio de cuál es la habilidad social más desarrollada.

AFIRMACIONES

CASI SIEMPRE

CASI NUNCA

1. Digo siempre lo que pienso en la mayoría de las situaciones.

2. Por ningún motivo está bien causarle daño a otra persona.

3. La mayoría de las personas no se da cuenta cuando me hiere porque escondo mis verdaderos sentimientos.

4. Me gusta ayudar a mis amigos/as para que tomen decisiones.

5. No estoy seguro/a de que pueda ser un buen líder.

6. Participo en actividades que involucran la resolución de problemas.

7. Si un amigo/a es incapaz de cumplir con lo que me promete, seguramente lo comprendería en vez de enojarme.

8. Cuando alguien cercano y respetado me molesta, generalmente escondo mis sentimientos.

9. Disfruto participando en una buena discusión.

10. Me aseguro de que la gente sepa cuál es mi posición frente a una injusticia.

11. Creo que uno puede salir adelante en la vida sin tener que pasar sobre los demás.

12. Le digo a una persona cuando me parece que ha sido injusta.

13. Me adelanto a las consecuencias cuando surgen problemas.

14. Puedo convencer a otros/as de que mis ideas son correctas.

15. Es muy importante para mí ser capaz de decir lo que pienso.

16. Mis amigos/as me buscan para contarme sus cosas.

17. No me quedo tranquilo/a hasta resolver un problema.

18. En la mayoría de las situaciones, prefiero participar antes que escuchar solamente.

19. Si después de salir de una tienda me doy cuenta de que me han dado menos vuelto, vuelvo y pido el dinero que falta.

20. Rara vez tomo el liderazgo en la organización de un proyecto.

21. Doy a conocer mi punto de vista, aun si alguien a quien respeto dijera algo distinto.

22. Me resulta fácil ayudar a mis amigos/as.

Felizmente, el Autor de los sueños nos conoce a la perfección y nos dice: “Yo había determinado tu futuro desde que te estabas formando en el vientre de tu madre; antes que nacieras te escogí y te consagré como vocero mío ante el mundo” (Jer. 1:5).

Este artículo es una condensación de la versión impresa, publicada en la edición de Conexión 2.0 del … trimestre de 2019.

Escrito por Junelly Paz Guerrero, Lic. en Psicología, Universidad Peruana Unión.

Hacia arriba

Hacia arriba

Hacia arriba

Con Dios en primer lugar, podemos ser auténticamente triunfadores en esta vida, sea cual fuere la profesión que hayamos elegido.

Queridos jóvenes, ¿cuáles son las metas y el propósito de su vida? ¿Ambicionan una educación para tener renombre y posición en el mundo? ¿Tienen el pensamiento que no se atreven a expresar, de estar algún día en la cima de la grandeza intelectual; de sentarse en asambleas legislativas y deliberantes, y de ayudar a dictar leyes para la nación? No hay nada malo en estas aspiraciones. Cada uno de ustedes puede llegar a distinguirse. No deberían contentarse con adquisiciones mezquinas. Escojan una norma elevada y no escatimen esfuerzos para alcanzarla.

El temor del Señor es el fundamento de toda verdadera grandeza. La integridad, la integridad inalterable, es el principio que necesitan en todas las relaciones de la vida. Lleven con ustedes la religión a la escuela, a la pensión donde viven, a todas sus ocupaciones. La cuestión importante para ustedes ahora es cómo escoger y perfeccionar sus estudios de modo que mantengan la solidez y la pureza de un carácter cristiano sin mancha, poniendo todos los intereses y las exigencias temporales en sujeción a las demandas superiores del evangelio de Cristo.

Ahora deben edificar de acuerdo con lo que después pueden amueblar, relacionarse con la sociedad y la vida en una forma que responda al propósito que tuvo Dios al crearlos. Como discípulos de Cristo, no se los priva de emprender ocupaciones temporales, pero deberían llevar su religión con ustedes. Cualquiera que sea la empresa para la cual se preparen, no abriguen la idea de que no tendrán éxito en ella sin sacrificar los principios.

Equilibrados por el principio religioso, pueden ascender a la altura que quieran. Nos alegraría verlos elevarse a la noble altura que Dios ha determinado que alcancen. Jesús ama a la preciosa juventud; y no le agrada verla crecer con talentos sin cultivar ni desarrollar. Pueden los jóvenes llegar a ser hombres fuertes de principios firmes, capacitados para que se les confíen elevadas responsabilidades, y pueden consagrar lícitamente a este fin todo su vigor.

Hay responsabilidades para cada uno; y solo podemos cumplir la gran misión de la vida cuando las aceptamos plenamente.

Este artículo es una condensación de la versión impresa, publicada en la edición de Conexión 2.0 del primer trimestre de 2020.

Extraído de “Alturas que se pueden alcanzar”, capítulo 6 del libro Mensajes para los jóvenes, de Elena de White.

Quiero ser

Quiero ser

Quiero ser

Qué carrera estudiar cuando termines la escuela en el nivel medio es una de las decisiones más importantes de tu vida. Para ello, tus padres, tus profesores o tus consejeros deberían aconsejarte y ayudarte, pero a la vez ser empáticos contigo, para ser tu guía y mostrar respeto por tu elección, acompañándote en este nuevo camino.

Además, te animamos a realizar el siguiente autoexamen.  Respóndete las siguientes preguntas, preferentemente de manera escrita.

  • ¿Me imagino toda mi vida ejerciendo esa profesión?
  • ¿Se verán cumplidas mis expectativas de servicio a los demás?
  • ¿Reúno los requisitos necesarios para poder ingresar en esa universidad?
  • En caso de que tenga que irme a vivir lejos de mi casa, ¿estoy dispuesto a hacerlo?
  • ¿Puedo cubrir los gastos de estudiar esa carrera en esa universidad?
  • ¿Resultará fácil encontrar trabajo de lo que estudie?
  • La universidad que elegiré ¿está acreditada y aprobada legalmente?

Un tablero de sueños

Escribe todos los objetivos que te gustaría alcanzar con tu profesión; esto será útil para que seas responsable y te esfuerces por alcanzar tus metas. Elige citas motivadoras y agrega artículos pequeños que te recuerden tu profesión.

Otro tema recomendable es que por ningún motivo estudies una carrera por moda, o porque sea una decisión impuesta por los demás. Tampoco por la incidencia de los medios de comunicación, o porque pienses que serás muy exitoso o tendrás mucho dinero. El hecho de orar y después actuar también aplica para la elección de tu profesión, buscando la voluntad de Dios.

Si te encuentras en la confusión de la elección de tu profesión, recuerda Isaías 55:8 y 9. Dios nos dice: “Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los cielos sobre la tierra”.

Tenemos un Dios maravilloso. ¡Confiemos en él!

Este artículo es una condensación de la versión impresa, publicada en la edición de Conexión 2.0 del cuarto trimestre de 2019.

Escrito por Junelly Paz Guerrero, Lic. en Psicología, Universidad Peruana Unión.

Dime cómo eres y te diré qué estudiar

Dime cómo eres y te diré qué estudiar

Dime cómo eres y te diré qué estudiar

¿Estás por culminar la escuela secundaria y te encuentras frente a un abanico de opciones para elegir una carrera profesional? Entonces, te invito a tener un día especial para ti. Puedes empezar por ir a un lugar favorito y tranquilo para reflexionar sobre ti mismo e identificar tus puntos fuertes y débiles, qué es lo que te gusta o no, cuáles son tus motivaciones y dónde crees que podrías desarrollar mejor tus capacidades.

Para ayudarte en este descubrimiento te dejo algunas sugerencias de preguntas, distribuidas en cuatro áreas:

  • Aptitudes: ¿Qué eres capaz de hacer? ¿En qué destacas? ¿En qué asignaturas tienes mejores calificaciones? ¿Qué sabes hacer?
  • Valores: ¿Qué es importante para ti en la vida? ¿Cuáles son tus prioridades? ¿Ayudar a los demás, crear, ser líder, cooperar por un mundo mejor, ganar más dinero?
  • Personalidad: ¿Cómo es tu comportamiento? ¿Qué es lo que te hace diferente de los demás? ¿Cómo eres: una persona tímida, extrovertida, reflexiva, ordenada, exigente?
  • Intereses profesionales: ¿Qué es lo que más te apasiona? ¿Qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Cuáles son tus preferencias?

Con mucha oración, espero que esta decisión se convierta en un paso importante en tu vida. Para eso, bien puedes seguir el consejo de Elena de White escrito en el libro La educación. Allí dice que el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero.

Este artículo es una condensación de la versión impresa, publicada en la edición de Conexión 2.0 del tercer trimestre de 2019.

Escrito por Junelly Paz Guerrero, Lic. en Psicología, Universidad Peruana Unión.

El futuro es el presente

El futuro es el presente

El futuro es el presente

“¿Qué carrera voy a estudiar?” Esta es una de las preguntas más importantes de nuestra vida.

Antes que nada, debes saber que en la actualidad las organizaciones requieren profesionales calificados que aporten valor y sepan autogestionar sus capacidades, además de saber comunicar la información y que lo hagan de manera eficaz, y manteniendo buenas relaciones interpersonales.

Por ello, los requisitos que deben integrar la formación son, básicamente, dos: innovación y calidad.

¿Qué pasos seguir para una elección educativa con futuro?

  • Infórmate: Busca toda la información sobre las carreras que despiertan tu interés y averigua detalles de los contenidos de las asignaturas, la metodología y la inserción laboral según las áreas de trabajo.
  • Ten alternativas: Puedes organizar tus opciones profesionales en orden de preferencia, para poder ir descartando paulatinamente sobre la base de la adquisición de un mayor conocimiento de cada una de las carreras.
  • Pregunta a profesionales: Sería genial conocer la opinión de profesionales que trabajan o que están vinculados al sector de la formación que quieras elegir.
  • Elige lo que más te gusta y apasiona: La mejor decisión es la que se toma desde la motivación intrínseca, en concordancia con tus habilidades y tus sueños.

Nuestro mundo actual requiere profesionales íntegros, innovadores y misioneros que sean luz en la sociedad. Recuerda: “La mayor necesidad del mundo es la de profesionales* que no se vendan ni se compren; profesionales que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus vidas; profesionales que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; profesionales cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; profesionales que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos” (Elena de White, La educación, p. 57).

* Se adaptó la palabra “hombres” por “profesionales”.

Este artículo es una condensación de la versión impresa, publicada en la edición de Conexión 2.0 del segundo trimestre de 2019. Escrito por Junelly Paz Guerrero, Lic. en Psicología, Universidad Peruana Unión.