Solamente cree

¿Quién diría? A veces Dios tiene maneras extrañas, que exceden lo imaginable o posible.

El pueblo de Dios está frente al Mar Rojo. Después de su perturbada fuga de Egipto, muchos ya sueñan con la futura Canaán; planean cómo vivirán en una tierra donde no serán más esclavos. Pero en el horizonte asoma una nube de polvo que deshace toda la esperanza de Israel: es ejército de Faraón que viene respirando odio contra el pueblo de Dios. Como si tuvieran amnesia de la milagrosa liberación que Dios obró durante esos últimos días, la desesperación los lleva a ofender a Dios y a Moisés.

Desconocían el propósito de Dios; pues él había permitido esta situación límite por una razón: quería demostrarles que debían confiar plenamente en él. Solo por fe tendrían seguridad. Dios era su único refugio y fortaleza.

La liberación vendría por medio de las aguas del Mar Rojo. ¿Quién diría? A veces Dios tiene maneras extrañas, que exceden lo imaginable o posible. Sus designios siempre están por encima de cualquier expectativa y plan humanos. Las aguas habían salvado a Moisés en su infancia. Él tenía plena confianza, pero también desconocía cómo salir de esa situación. Esta vez, la liberación vendría de forma diferente. El Señor dijo a Moisés: “¿Por qué están clamando a mi nombre? Dile a los israelitas que sigan adelante”.

Dios quiso darle a Moisés una lección de liderazgo. Con aquella orden, en otras palabras, Dios nos dice: “Habrá veces en las que te rescataré de las aguas, pero ahora quiero que las atravieses.”

Algunas veces Dios no permite siquiera que los problemas y tribulaciones nos toquen. Para que no suframos, en su infinito amor nos guardará en sus brazos. Sin embargo, en ocasiones, los problemas nos alcanzan, nos tocan, nos arrasan. Recuerda que Satanás fue autorizado a atormentar a Job, el patriarca. Habrá veces en que las personas podrán herirnos y hacernos daño. Entonces, la desconfianza se hará presente y la angustia será nuestra compañera. Nos parecerá que el problema es demasiado grande y la solución parece imposible. ¿Ya nos hemos olvidado de los milagros que Dios hizo para liberarnos en el pasado?

Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes. (Éxodo 14:14 online).

El Dios de Israel te hará pasar por las aguas. Y marcharás por tierra seca. Porque el Señor estará contigo durante todo el trayecto. Hasta el otro lado del mar.

Cuando tengas el Mar Rojo por delante, y estés rodeado por el enemigo; no temas. Solamente cree.

Traducción y adaptación de Juana Valentina Almada y Staff revista Conexión 2.0 web. Tomado con permiso de Sussurros.

Te invitamos a armar el siguiente rompecabezas, para recordar el milagro del cruce del Mar Rojo:

Por | 2017-07-26T10:08:04+00:00 21 julio, 2017|Categorías: Yo opino|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Esta es tu revista. Editada por Editorial ACES para la Red hispana de Educación Adventista de Sudamérica.

Deje su comentario