“El servicio no siempre tiene situaciones gratificantes o placenteras. Muchas veces nos encontramos con estos escenarios, donde el miedo y el temor son los protagonistas en un país recién golpeado”.

Crónicas de un misionero

La tierra comenzó a moverse y los vidrios vibraban de un lado hacia el otro, a punto de estallar. La gente corría, gritaba, se preguntaba: ¿Qué hacemos? Me encontraba en Thamel, centro de Katmandú.

Cuando todo empieza a temblar, la gente sale a la calle. Fueron segundos “eternos”; pero, gracias a Dios, el sismo se detuvo.

Mientras estaba sentado en el aeropuerto de la República Argentina, a punto de embarcar, me preguntaba: “¿Cuál es el propósito de ir hasta Nepal?” Era consciente de que el viaje tenía componentes interesantes, ya sea por la realidad de la catástrofe, el tiempo fuera de mi hogar y por la distancia a recorrer. Entonces, dimensioné cuán importante es el servicio.

Estando en tierra nepalí, pude ver con mis propios ojos la situación que estaban viviendo, desde los mismos trabajadores voluntarios de ADRA hasta los que recibían la ayuda humanitaria que se estaba brindando.

Dejar el hogar. Muchas veces, esto significa alejarse de los afectos, de aquellos que aprecias y amas. El servicio implica, muchas veces, crear puentes para llegar al otro lado y realizar tu sueño de servir.

La distancia. En este caso, el vuelo desde Buenos Aires hasta Katmandú involucró dos aviones, y un total de 22 horas de vuelo. Créanme que ya no sabía cómo acomodarme en el asiento.

Indudablemente, no es lo mismo estar lejos de tu familia; me refiero a que las distancias no siempre se miden en kilómetros. Muchas veces, para atravesarlas hay que hacerlo de rodillas, hablando, creyendo y confiando en Dios. Involucra dejar el “yo” a un lado y viajar hasta encontrar el “tú”.

Sentí, en este viaje, que Dios me tocó el corazón. Y con la ayuda y el apoyo de los que amo, fue posible. ¿Sabes algo? Estas son las oportunidades que Dios nos da para ser mejores hijos suyos.

El servicio involucra muchas cosas. A veces, las circunstancias no son las mejores. Dejar el hogar siempre es difícil, y la distancia a recorrer no siempre es física. Pero, sin dudas, ¡es la mejor experiencia del mundo! Y tú, ¿te animas a vivir la experiencia del servicio?

Adaptado y condensado del artículo escrito por Alexis Villar para Conexión 2.0.

Por | 2017-03-08T10:21:59+00:00 2 enero, 2016|Categorías: Destacado|Año: 2015 |Trimestre: 4to Trimestre |Etiquetas: , , |0 Comentarios

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Esta es tu revista. Editada por Editorial ACES para la Red hispana de Educación Adventista de Sudamérica.

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