¿Qué es el rencor? Se lo puede definir como el sentimiento negativo hacia alguna persona con quien se tuvo un problema. Quizás la características más destacada del rencor es su persistencia. El rencor puede convertirse en un dolor crónico y un constante recordatorio de una ofensa o daño que nos hayan provocado.

Vivir sin rencor

¿Podemos dominar el rencor? La decisión de perdonar o no perdonar siempre es nuestra. Si perdonamos la ofensa, podremos seguir adelante. ¿Cómo haces para perdonar la ofensa? No es sencillo. Puede que tengas muchas razones para no olvidar; pero el rencoroso sufre infinitamente más que el perdonador, o incluso que el ofensor.

Piénsalo así: el rencor es como una espina que tienes clavada en la mano. Sabes dónde está y cuánto duele; pero simplemente no la sacas. El rencoroso se ha acostumbrado a recordar el daño y necesita compartir su dolor con todos, especialmente con el ofensor. Sin embargo, el rencor no arreglará las cosas en lo más mínimo. Al contrario, las prolonga en el tiempo, indefinidamente.

Cierto día, en una escuela, un grupo de niños de 10 a 12 años estaban realizando una actividad en la clase de orientación. Ellos tenían que hablar sobre sus hermanos mayores. Algunos se quejaban porque siempre los mandaban a hacer todas las cosas y otros porque los molestaban todos los días. Hubo un niño que dijo enfáticamente:

-Yo odio a mi hermano.

Había tanta seguridad en su afirmación que todos quedaron en silencio. Entonces, un compañero le preguntó:

-¿Y por qué lo odias?

-Simplemente, porque sí.

Al concluir la actividad, la profesora lo llamó y le preguntó si ese problema que tenía con su hermano tendría solución. Él respondió:

-Sí. Tendrá solución el día que él me pida perdón.

Esta experiencia demuestra que, en cuanto al rencor, todo puede empezar como algo muy pequeño. Sin embargo, nunca sabes cuándo terminará. A menos que uno busque la solución, mediante un diálogo de paz y perdón, el rencor logrará separar a las personas que se una vez se amaron.

Lo importante es anticiparnos al rencor. Tú decides cómo lo harás. No olvides que no estás solo: Dios es el amigo que te puede dar los mejores consejos para avanzar en esta vida. Él mismo nos dice: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39, versión RVR 1995 online).

Esto significa que si logras perdonar a otros, también lograrás alcanzar perdón para ti mismo. Dios tiene muchos caminos para ayudarte, solo te pide que le permitas entrar en tu corazón para que reine la paz, el perdón y el amor.

Por | 2018-11-06T12:10:33+00:00 9 noviembre, 2018|Categorías: Autoestima|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Psicóloga y docente de la Universidad Adventista de Chile.

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