Dios tiene un plan para nosotros, pero a veces preferimos diseñar nuestro propio trayecto.

Me encontraba llevando un curso de posgrado llamado ‘‘Tanatología y cuidados paliativos del paciente terminal’’ cuando la maestra del curso nos asignó la tarea más extraña que alguna vez se puede recibir: ‘‘redacte lo que le desea que lean en su funeral’’.

Después de un largo rato de filosofar conmigo misma me di cuenta que pensar en la muerte me lleva a formularme  la siguiente pregunta ‘‘¿qué espero haber hecho en mi vida?’’

Una vez más, caí en cuenta que puede llegar en cualquier momento. A veces, nos detenemos a pensar en tantas cosas que no merecen nuestro tiempo ni dedicación y lo que realmente vale en la vida es aquello que hacemos con el tiempo que Dios nos permite estar aquí. Él tiene un plan para nosotros, pero a veces preferimos diseñar nuestro propio trayecto.

Seguidamente recordé que ‘‘los muertos nada saben’’ (Eclesiastés 9:5) lo que me llevó a olvidarme en que alguien diga cosas buenas de mí, y pensé en lo que me gustaría decir a los presentes:

‘‘Todos están aquí por algún motivo, espero que sea porque logré causar un impacto positivo en sus vida, deseo no haber existido en vano. Una de mis metas a lo largo de estos años fue marcar la diferencia para bien en la vida de alguien, espero haber cumplido esa misión. La vida es un regalo, una bendición, anhelo que mi vida haya sido eso para ti’’

Pensar en la muerte me permitió cambiar mi forma de ver la vida, mi forma de pensar e incluso proponerme dejar de lidiar con aquellas cosas irrelevantes que forman parte del día a día.

A veces desperdiciamos uno de los más grandes regalos de Dios: el tiempo. Él tiene un plan cronometrado, trazado para cada uno de nosotros, pero dejamos que las horas y los días pasen. Es por ello que al finalizar cada día, antes de descansar pregúntate ¿qué hice con el tiempo que me ha sido dado?

 

Por | 2017-03-15T06:34:27+00:00 10 marzo, 2017|Categorías: Autoestima|Etiquetas: , , |1 Comentario

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Psicóloga clínica.

Un comentario

  1. Ruth 02/04/2018 en 1:44 am - Responder

    Es cierto, Dios nos dio una vida para vivirla de tal modo que glorifiquemos su nombre. Vivamos nuestra vida siendo una bendición para los demás. Que nuestra oración sea: Señor, enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.

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