…un profesional

¿Cómo elegir una carrera universitaria? Siete claves para tener en cuenta, ante esta decisión tan difícil.

Desde pequeño, Luis hacía dibujos, diseñaba casas y era un apasionado de las líneas y las formas. Por eso, a nadie le sorprendió que desde los 12 años dijera, en toda ocasión que se le presentaba, que quería ser arquitecto. Y así fue. Cuando terminó la escuela secundaria, se anotó en la Facultad de Arquitectura de una ciudad cercana, y comenzó una feliz y exitosa carrera estudiantil. Claudio, en cambio, estaba confundido. Los últimos meses en la escuela fueron caóticos. Su buena condición atlética lo había llevado a pensar que el profesorado de Educación Física sería una buena opción. Claro que también lo apasionaban las computadoras y todo lo relacionado con la programación. Finalmente, Claudio pasó un año entero sin estudiar, dado que no sabía qué carrera seguir.

Carreras… Opciones… Materias… ¿Qué hacer? ¿Qué camino tomar? ¿Cómo decidir de manera correcta? ¿Cuál será la profesión que te acompañará toda la vida? Desde aquí, te proponemos algunas ideas y consejos para elegir con tranquilidad, seguridad y sabiduría.

  • Pregúntate quién eres. Antes de elegir una carrera universitaria, es importante que te conozcas a ti mismo. Esto implica conocer tus valores, tus habilidades, tus intereses y tus gustos. La seguridad en este aspecto del conocimiento propio determinará, al menos, el área por seguir. ¿Te gustan más los números que las letras? ¿Te gustan más las actividades al aire libre o las que implican trabajar de manera más sedentaria, en una oficina? ¿Te agrada relacionarte con la gente o prefieres trabajar en soledad? Estas y otras preguntas deberás contestártelas a ti mismo, antes de elegir qué estudiar.

  • Pregunta a quienes te conocen en qué te destacas. Tal vez tú creas que eres bueno tocando un instrumento musical, pero tu familia, tus profesores, tus amigos te dirán que piensan, basados en sus experiencias contigo. Muchas veces, nuestra familia y nuestros amigos más cercanos tienen la aguda perspicacia de reconocer nuestros talentos, y de expresar de manera correcta en qué nos destacamos o somos útiles. Desde luego que la decisión final está en tus manos, pero es un buen consejo escuchar a los demás.

  • Determina tus objetivos. Saber a dónde quieres ir es el primer paso hacia el éxito. “Para un barco que no sabe a dónde va, ningún viento le es favorable”, dice el refrán popular. Pregúntate qué quieres ser y a dónde aspiras llegar. Tómate un tiempo, y visualiza tu futuro.

  • Haz una lista de las carreras que te interesa estudiar. En la actualidad, cuentas con innumerables puntos de acceso a la información. La mayoría de las universidades y de las carreras tienen página web donde puedes encontrar preguntas y respuestas online. Hoy, nadie debería quedarse sin información. Indaga e investiga sobre ellas. Confecciona una lista de posibles carreras que crees que te interesaría estudiar.

  • Contáctate con profesionales. Si tienes dudas sobre alguna carrera en particular, y tienes la posibilidad de relacionarte con personas que ya son profesionales en el área, no dudes en contactarlas. Pregúntales sobre los pros y los contras de esa vocación, así como también la demanda laboral que esa carrera tiene. Nunca dudes en consultar a los que saben y tienen experiencia.

  • Piensa más allá del dinero. Es probable que en algún momento se instale en tu cabeza como idea fija el pensamiento: si estudias tal o cual carrera, tu prosperidad económica será mayor que si estudias esta otra. Sin duda, es sumamente importante pensar en la salida laboral y en la remuneración que recibirás como fruto de tu trabajo. No obstante, la vocación está antes que el dinero. Todo el dinero del mundo no será suficiente para ti si no eres feliz con lo que haces ni estás contento con aquello a lo que te dedicas.

  • Actúa, porque la decisión no se tomará sola. Es muy común que tus familiares o tus amigos quieran interponerse en tu decisión, y te sugieran ser médico, abogado, contador, programador, etc. Pero eres tú quien debe determinar eso. Busca, pregunta, consulta, analiza, reflexiona… No olvides que la peor de las decisiones es la indecisión.

El consejo extra

Ora a Dios para pedirle de todo corazón que te guíe y ayude en la elección de la carrera correcta. Recuerda el Salmo 25:4 y 5 (DHH): “Señor, muéstrame tus caminos; guíame por tus senderos; guíame, encamíname en tu verdad, pues tú eres mi Dios y Salvador. ¡En ti confío a todas horas!”

Por | 2017-03-08T10:21:38+00:00 25 Octubre, 2016|Categorías: Ser...|Año: 2016 |Trimestre: 4to Trimestre |Etiquetas: , , |0 Comentarios

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Esta es tu revista. Editada por Editorial ACES para la Red hispana de Educación Adventista de Sudamérica.

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