Interpretan textos y los hacen accesibles al público mundial, conocen de cuestiones gramaticales, culturales y sociales. A veces son contratados por una gran empresa multinacional, pero también pueden trabajar desde la comodidad de su hogar. Son investigadores de todas las manifestaciones del lenguaje, pueden trabajar en un equipo editorial, o en un estudio jurídico, como asesores o intérpretes.

“¡Uhh…! ¡No entiendo nada…! ¡Esto es chino básico!” ¿Has escuchado alguna vez esta frase? Y sí, para algunos, un idioma extranjero parece “chino”, aunque lejos esté de ser esa lengua oriental. Confusiones, malos entendidos, aclaraciones… todo esto se resuelve con un traductor.

Básicamente, un traductor es una persona que traduce de una lengua a otra y se dedica a ello profesionalmente.

Un traductor puede trabajar para una empresa o institución, o bien ser independiente con la modalidad freelance.

El traductor debe investigar la terminología y los conceptos sobre los que está traduciendo mientras hace su trabajo. Su tarea es clave porque debe modificar el texto al cambiarlo de idioma, pero debe ser capaz de mantener con vida el sentido original que el autor le quiso dar a ese texto.

Por otra parte, el traductor es una especie de “conciliador” o “puente” entre las distancias, las culturas y los tiempos. Es el encargado de acercar a las diferentes partes. Por ejemplo, un texto antiguo en un idioma casi ni hablado con un lector del siglo XXI.

Un oficio para servir

“Si tuviese que resumir mi vocación de traductora en una palabra diría servicio. Disfruto de mi trabajo cuando puedo ayudar a establecer una comunicación exitosa. Cuando veo a alguien en dificultades para expresarse en la lengua de quien lo escucha, me acerco y le pregunto: “¿Necesita ayuda?” En ese instante ya me siento útil.

Otra área de mi trabajo que disfruto mucho es la que se relaciona con el mensaje que me toca traducir. Traduzco sermones, mensajes, carteles… de todo un poco. Es un privilegio sentirme parte de la cadena de comunicación del mensaje que debe alcanzar a todo el mundo para llevar salvación.

Muchas veces imagino la Tierra Nueva, donde ya no tendremos problemas para entendernos o comunicarnos. Mientras tanto, aquí estamos los traductores. Que Dios nos ayude a ser instrumentos en sus manos, con nuestros dones y talentos, para que ese día llegue pronto”

 

Ser traductor

Rocío Macena, Traductora Pública de Inglés. Trabaja para la División Sudamericana de la Iglesia Adventista.

Por | 2017-03-08T10:21:59+00:00 2 abril, 2016|Categorías: Ser...|Año: 2016 |Trimestre: 2do Trimestre |Etiquetas: , , |0 Comentarios

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Esta es tu revista. Editada por Editorial ACES para la Red hispana de Educación Adventista de Sudamérica.

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