Stanborough School: El craneótomo de Dios para mí

En esta sección quisiera compartir contigo algunas hermosas experiencias que Dios me permitió vivir en diferentes lugares del mundo. Todas ellas tendrán un denominador común: sucedieron en sitios que pude conocer gracias al servicio a Dios. Si bien muchos de esos viajes los viví como turista, la oportunidad de hacer la mayoría de ellos la debo al Servicio Voluntario Adventista.

Dios me regaló el privilegio de ser misionero en más de una ocasión. En los próximos artículos voy a contarte mis vivencias en Europa. El Viejo Continente te permite viajar de un país a otro por muy poco dinero. Un año de misionero es tiempo más que suficiente para conocer muchos lugares hermosos allí.

Pero antes de llevarte de paseo por esos sitios, quisiera contarte algo del colegio donde tuve el privilegio de servir como misionero, asumiendo la responsabilidad de coordinar la capellanía: Stanborough School. Es una institución que tiene nivel primario y secundario, aunque solamente me tocó trabajar en el segundo. Además, cuenta con una escuela internacional de idiomas que atiende a numerosos grupos que provienen de diferentes partes del mundo con el propósito de estudiar inglés durante algunas semanas. Stanborough School cuenta con un internado, tanto para atender a algunos estudiantes del nivel secundario, como para los colegios que llegan de visita.

Si buscas en Internet, encontrarás que un craneótomo es un instrumento que se usa en las cirugías que requieren abrir el cráneo. Y yo estaba necesitando algo así en mi vida espiritual. Doy gracias a Dios por haberme enviado a Stanborough School: el craneótomo que Dios usó para enseñarme nuevas formas de compartir su amor. Quiero dejar contigo una experiencia para ilustrar este punto.

Un grupo de estudiantes que estaban internos provenía de Hong Kong, de un trasfondo netamente ateo. Las semanas pasaban y no encontraba la forma de mostrarles lo hermosa que es la vida con Cristo. Oraba por ellos y preguntaba a Dios cuál era el método apropiado, porque los convencionales no estaban funcionando. Su respuesta me sorprendió: básquetbol. Soy bastante inepto en la práctica de este deporte, pero empecé a jugar con ellos, compartiendo casi la única actividad que hacían fuera de su habitación, además de las clases.

Poco a poco comenzaron a abrirse al diálogo y a compartir cosas conmigo. Empezamos a desarrollar un vínculo y me dieron la oportunidad de orar con ellos. Uno de ellos tenía habilidades musicales y, para sorpresa de los profesores del colegio, empezó a tocar su guitarra en cultos y programas religiosos. El último sábado antes de regresar a Argentina, mientras íbamos a la iglesia con otro de los chicos del grupo, recibí una confesión que me conmovió. Me dijo que en cinco años que llevaba en el colegio nunca había sentido tanta confianza para conversar con un miembro del personal como sentía conmigo. El motivo por el cual se había abierto de esa manera era porque… había ido a jugar al básquet con ellos por varias semanas. De esa manera vieron que estaba interesado en ellos, porque era bastante evidente que el básquetbol no era lo mío… Tengo claro que mi única parte en esto fue aceptar la “craneotomía” espiritual que Dios hizo al mostrarme que la práctica de un deporte que me resultaba ajeno podía ser la puerta de entrada para relacionarme con chicos de una cultura y un pensamiento totalmente diferente al mío.

Dios actúa de muchas maneras para llegar a nuestro corazón y espera de nosotros el mismo compromiso para alcanzar a quienes necesitan el evangelio. ¿Qué estarías dispuesto a hacer para compartir el amor de Dios con tus amigos que no tienen ningún interés en las cosas espirituales? Mientras lo piensas, dejo algunas fotos del hermoso colegio donde Dios me abrió el cráneo…

Por | 2017-03-08T10:21:42+00:00 2 Septiembre, 2016|Categorías: Viajes|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Soy cristiano y amo a Dios con todo mi corazón. Tengo el privilegio de estar casado con la mejor mujer del mundo y disfruto de mis dos hermosas hijas. Me apasiona trabajar con jóvenes, la comunicación, la docencia, viajar y los deportes.

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