Redes sociales vs relaciones personales

¿Puedes imaginarte hoy en día una vida sin computadoras? Lo dudo. ¿Y sin el correo electrónico? Sigo dudando. ¿Y sin redes sociales? Dudo aún más, aunque muchos me pueden decir que pueden vivir sin estos elementos; actualmente se han convertido en herramientas o medios elementales para el trabajo y la comunicación entre las personas.

La sigla TIC significa Tecnologías de la Información y la Comunicación. Ya sabemos que las TIC proponen nuevas formas de comunicación, entre las cuales se destacan las llamadas redes sociales, como Facebook, Twitter, Instagram y otras similares.

Por medio de las redes sociales es posible establecer relaciones entre personas que tal vez nunca lleguen a intercambiar un palabra cara a cara en el mundo real. Pero no siempre ha sido así. Las generaciones anteriores a las redes sociales (alrededor de 20 años atrás) se comunicaban personalmente y organizaban sus actividades y encuentros con día y hora por vía telefónica o, en casos donde se necesitaba oficializar la convocatoria, mediante el correo postal o una tarjeta impresa. Así se celebraban momentos de camaradería que podían generar vínculos de amistad entre personas que se conocían primera vez.

En la actualidad, las convocatorias vía Facebook, Twitter u otra red social están en aumento y se han convocado eventos masivos sin la necesidad de que los asistentes se hayan visto previamente, más allá de un intercambio vía skype o smartphone.

¿Cómo influyen estas herramientas en la manera en que actualmente manejamos nuestras relaciones interpersonales?

En los espacios públicos como las cafeterías, las heladerías y hasta las plazas es habitual encontrar grupos de jóvenes sentados a la mesa, cara a cara, pero sin mirarse. Ellos están sumergidos cada uno en la pantalla de su propio dispositivo móvil. Este comportamiento demuestra una alteración de las interrelaciones saludables. Cada vez son más los profesionales que señalan que estas actitudes ponen en peligro la salud mental individual y colectiva.

La interacción con las redes facilita la comunicación entre personas que comparten ciertas características, como por ejemplo la timidez o baja autoestima. Algunas personas tienden a huir del contacto real para conformarse con una relación virtual, no presencial. Esta forma de interrelación les es más fácil de sobrellevar que el esfuerzo que supone enfrentar una relación cara a cara.

“Los que se encierran en sí mismos y no están dispuestos a prestarse para beneficiar a otros mediante amigable compañerismo, pierden muchas bendiciones; porque merced al trato mutuo el entendimiento se pule y refina; por el trato social se formalizan relaciones y amistades que acaban en una unidad de corazón y en una atmósfera de amor agradables a la vista del cielo”. (Mensajes para los jóvenes Cap. 137. Pág. 403).

Como con cualquier herramienta, el mal uso de las redes sociales es posible, y de hecho, sucede todo el tiempo. Esto puede observarse en la conducta obsesiva y compulsiva de quienes viven permanentemente pendientes de los avisos de su dispositivo móvil y sienten la necesidad de responder instantáneamente y sin demora a las interacciones y mensajes que reciben, sin importar si están acompañados, caminando o, lo que es peor, conduciendo un automóvil.

Las redes sociales, si son mal utilizadas, tienden paradójicamente a alejarnos de la realidad y a atraparnos en un mundo virtual. Hay personas más pendientes de cuántos “Me gusta” recibieron en una imagen que publicaron que de aquellos que les ofrecieron una palabra de elogio sincero en el mundo real. Las redes sociales dicen mucho de nosotros; nuestros intereses, gustos y sueños. Basta con dar un “Me gusta” para ver su trascendencia.

Como conclusión, las TICs y las redes sociales que derivaron nos proporcionan ventajas de comunicación, pero al mismo tiempo pueden alterar las interrelaciones saludables, disminuyendo nuestra interacción social, afectiva y emocional cara a cara.

Todos necesitamos ser escuchados, comunicarnos y recibir elogios sinceros. Pero también necesitamos un abrazo o una compañía real, aunque permanezca en silencio, pero a nuestro lado. Las redes sociales y las interrelaciones que generan pueden sabotear la importancia de las interrelaciones con las personas que nos rodean aquí y ahora.

La Palabra de Dios le da un gran énfasis a la influencia de las amistades incluso entre hombres y mujeres. ¡Cuánto mayor es su poder sobre la mente y el carácter de los niños y los jóvenes que están en pleno desarrollo! Las amistades que tengan, los principios que adopten, los hábitos que adquieran, decidirán su utilidad aquí y su destino futuro. (Consejos para los Maestros, versión online).

Por | 2017-04-13T13:04:40+00:00 13 Abril, 2017|Categorías: Tecnología|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Analista de Sistemas. Docente en Informática, Tecnología y TICs. Instituto Adventista Alta Gracia. Posadas, Misiones, Argentina.

Deje su comentario