Cómo respondas a esta pregunta cambiará el destino de tu vida.

¿Quién te crees que eres?

Nicole Mc Cabe estaba embarazada de seis meses, cuando encendió la radio y escuchó una noticia aterradora. La policía la buscaba como sospechosa de un asesinato. El boletín oficial proclamaba que ella y otros dos ciudadanos australianos estaban vinculados con el asesinato de Mahmoud al-Mabhouh, importante miembro de la organización islámica palestina Hamás. ¿Por qué la buscaban por un crimen que no había cometido? Porque Nicole había sido víctima de un robo de identidad. Aunque ella aún tenía su pasaporte original, los criminales habían usado sus datos personales para crear un pasaporte falso y así cometer un crimen en su nombre. Nicole fue exonerada cuando se descubrió que la foto que figuraba en el pasaporte falso no era suya, sino la uno de los criminales.

La identidad es un valor intangible. ¿Cómo se hace para robar algo intangible? ¡Esta es una muy buena pregunta! Podemos considerarla no solo en cuanto a nuestra seguridad informática, sino también referida a nuestra seguridad espiritual.

La identidad no se gana, se hereda.

Cuando Jesús fue bautizado, la voz del Padre afirmó su identidad: “Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él” (Mat. 3:17, NVI). Me enternece pensar en la cuidadosa elección de estas palabras y el amor que destilan. Hoy diríamos: “Hijo, te amo, y estoy muy orgulloso de ti”. Pero Satanás sabía del peligro que corría si permitía que Jesús viviese afianzado sobre su identidad de Hijo Amado. Por eso, solo unos días después, en el desierto, intentó que dudara de ello.

No es casual que todas las tentaciones de Jesús comenzaran con la misma frase: “Si eres el Hijo de Dios…” Satanás continúa usando la misma táctica hoy: robarnos la identidad de hijos/as del Altísimo. Bajo la superficie de muchas tentaciones se encuentra la misma pregunta hiriente: ¿Quién te crees que eres?

Kate Middleton y la familia real.

Recientemente, la Casa de Windsor anunció que Catherine Middleton, esposa del Príncipe William, está embarazada por tercera vez. Cuando el bebé nazca, será un príncipe o una princesa real. Esto, no por mérito suyo, sino simplemente por haber nacido en la familia adecuada. Nuestro Padre es el Rey de reyes. Somos príncipes y princesas reales, amados con un amor exuberante y eterno (Jer. 31:1; Juan 3:16). Pero si el ancla de nuestra alma no está bien aferrada a esta verdad, nos pasaremos la vida tratando de probar nuestro valor como personas. Viviremos sufriendo los éxitos de los demás, comparándonos y compitiendo por atención.

Entonces, ¿quién te crees que eres?

Satanás quiere “hackear” nuestra alma y dejarnos en la bancarrota emocional. Quiere que mendiguemos amor y nos conformemos con migajas, mientras que el banquete que el Padre preparó para nosotros se enfría sobre la mesa. Nuestra identidad es ser hijos amados. Somos amados de tal manera, con tal fuerza implacable y generosidad insondable, que Dios no escatimó absolutamente nada con la intención de rescatarnos; ni aun a Cristo, su Hijo Amado.

“El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Y, si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.” (Rom. 8:16, 17).

Por | 2018-04-16T08:56:45+00:00 13 abril, 2018|Categorías: Yo opino|Año: 2018 |Trimestre: 2do Trimestre |Etiquetas: , , |4 Comentarios

Acerca del autor:

Lic. en Comunicación Social - Maestría en Educación. Trabaja en las inmediaciones de Londres. Londres, Inglaterra.

4 Comentarios

  1. Rebeca Quiroz 06/08/2018 en 2:41 pm - Responder

    Este es un artículo muy hermoso, nos hace recordar que somos hijos del Rey de reyes y que debemos valorarnos, ya que al ser hijos de Dios somos príncipes o princesas.

  2. Camila Tejada 06/08/2018 en 2:43 pm - Responder

    Yo creo que soy hija de Dios y me gustó este texto porque me hace reflexionar sobre esta gran verdad.

  3. Omar Ruiz 06/08/2018 en 2:45 pm - Responder

    Satanás trata de robar nuestra identidad, pero yo soy hijo del Rey de reyes: Dios.

  4. Yamile Gonzales 06/08/2018 en 2:48 pm - Responder

    Yo creo que soy la hija del Rey de reyes, porque Dios siempre me cuida, me protege y siempre está a mi lado.

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