Para algunos, el ajedrez es un entretenimiento, un juego y hasta un deporte. Para otros, es una ciencia, un arte o la unión de ambos. José Raúl Capablanca, el ex monarca del mundo de las 64 casillas, en su célebre obra Lecciones elementales, lo definió así:

“…el ajedrez es algo más que un juego, es una diversión intelectual, que tiene algo de arte y mucho de ciencia, es también un medio de acercamiento social e intelectual, el ajedrez es en el orden intelectual, lo que el deporte en el orden físico: un medio agradable de ejercitar la parte del cuerpo humano que se desea desarrollar”.

Además, desde el punto de vista social, los iniciados tienen el resto de su vida una diversión útil para pasar alegremente muchas horas, y sirve como pocas cosas para distraer y olvidar momentáneamente las preocupaciones del día a día.

El tablero. Se compone de 64 casillas de idénticas dimensiones y alternativamente claras y oscuras, el tablero se coloca entre los dos jugadores de manera que la casilla correspondiente al ángulo derecho de cada uno de ellos sea blanca.

Al comienzo de la partida, un jugador tiene dieciséis piezas claras, y el otro tiene dieciséis piezas oscuras. Las ocho hileras de casillas verticales se llaman columnas, las ocho hileras de casillas horizontales se llaman filas. Una línea recta de casillas del mismo color, enlazadas por los ángulos se llama diagonal.

Por | 2017-03-17T11:49:48+00:00 17 marzo, 2017|Categorías: Ingenio|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Periodista deportivo, Promotor de ajedrez y arbitro regional de ajedrez. Argentina.

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