Puesta en escena – 1

En el artículo anterior trabajamos la idea y su desarrollo. Vimos cómo describir los personajes para poder crearlos bien. Ahora te propongo ir más allá: vamos a hablar de la puesta en escena y aprender algunos de sus fundamentos. Hoy veremos los tipos y estilos de decorados o escenarios.

 

¿Qué significa e implica la puesta en escena?

La puesta en escena es la (re)creación de un ambiente general que sirve para dar credibilidad a la situación dramática. Incluye la correcta decoración, iluminación, color, vestuario, maquillaje e interpretación de los actores.

Como menciona Ricardo Bedoya, en su libro Ojos bien abiertos: el lenguaje de las imágenes en movimiento, la puesta en escena es algo muy amplio, pero a la vez, un camino fascinante que vamos a comenzar a recorrer.

El primer elemento es el decorado o escenario, es decir, toda clase de utensilios que aportan a la composición del encuadre. El decorado brinda mucha información y crea una atmósfera que sustenta el drama.

 

Tipos de decorados

  • Interiores o exteriores. Muchas veces, la acción de la película ocurre en el interior de un edificio; por ejemplo, en la sala de un departamento. Dentro de esta locación se colocan elementos que aportan información al entorno del personaje. Las exteriores son las locaciones al aire libre. Será necesario simular fondos, teniendo siempre en cuenta la iluminación adecuada, para recrear un determinado entorno.

  • Naturales o artificiales. Los escenarios que ya existen en la naturaleza o aquellos que han sido modificados por la mano del hombre, como los parques o jardines, siempre que sirvan al efecto que queremos conseguir. Los géneros del Western o del cine bélico son algunos ejemplos de escenarios naturales abiertos, como los de las películas Dunkirk, de Cristopher Nolan (2017), y Open Range, de Kevin Costner (2003).

  • Los escenarios artificiales son enteramente construidos por personas, para poder representar de forma más precisa lo que se busca. Cabe aclarar que los escenarios artificiales también pueden ser interiores o exteriores. Por ejemplo, los escenarios de Blade Runner, de Ridley Scott (1982) y L.A Confidential, de Curtis Hanson (1997). Estas películas recrean un ambiente propio de la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, pero el escenario artificial de Blade Runner propone una visión futurista, superpoblada y contaminada, mientras que L.A Confidential ofrece una realidad más retrospectiva de los años cincuenta.

  • Los decorados o escenarios cumplen funciones muy específicas dentro de la trama. En primer lugar, proveen información esencial sobre el lugar, el tiempo, el medio social y muchas condiciones en las que se desarrolla la acción. Además, ayudan a crear la sensación de profundidad espacial, es decir, aportan la tercera dimensión (recordemos que las pantallas solo pueden ofrecernos alto y ancho). Inicialmente, estos efectos se lograban mediante maquetas colocadas a una determinada distancia de la acción. El film de ciencia ficción, Metrópolis, del alemán Fritz Lang (1927) es un clásico ejemplo.

  • Cuando el director decide que un decorado “hable por sí mismo”, logra crear el tono que la película necesita. El gabinete del Doctor Caligari, de Robert Wiene (1920), fue una de las primeras películas donde se aprecia este uso particular del decorado. Un ejemplo más actual es Ghost in the Shell, de Rupert Sanders (2017), en la que vemos cómo un estilo de decorados cambia por completo la percepción de la escena. Veamos más en detalle algunos estilos.

Estilos de decorado

“El realismo en los decorados es en gran medida una cuestión de conversiones visuales. Lo que nos resulta realista hoy puede muy bien parecerle enormemente estilizado al público del futuro”. Bordwell y Thompson, en El arte cinematográfico.

En el siguiente artículo veremos el resto de los elementos de la puesta en escena.

  • Estilo realista. Este estilo de decorado busca reforzar la idea general e histórica que propone la cinta. Nace en la posguerra europea, cuando los cineastas italianos salieron a las calles a grabar entornos reales con el fin de poder representar de forma directa lo que necesitaban y de esa forma poder darle un tratamiento dramático. Un ejemplo de época lo vemos en El Lustrabotas, de Vittorio de Sica (1946), donde se hace uso de escenarios realistas a lo largo de todo el film.

     

  • Estilo idealista. Este estilo procura crear la ilusión a partir de decorados estilizados. El apego a la veracidad fotográfica va a ser mucho menor pero mantiene rasgos verificables de la veracidad de la época. Las películas épicas suelen utilizarlos, como por ejemplo, El Cid Campeador, de Anthony Mann (1961) o Troya, de Wolfgan Petersen (2004). En ambas producciones observamos una recreación de la realidad muy apegada a lo que el director y sus historiadores solicitaron. Cabe destacar que se trató de llevar el realismo en escenarios a otro nivel, realizándose minuciosas reproducciones, cuidando medidas y detalles específicos de la cultura y el momento histórico.

Por | 2017-07-27T09:43:39+00:00 27 julio, 2017|Categorías: Cine|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Diseñador multimedial egresado de la Universidad de Palermo, Argentina. Amante del buen cine y de las grandes narrativas.

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