Los héroes detrás de los héroes

‘’Los cuidadores son los héroes desconocidos del sistema de salud. Ellos son la representación del amor y cuidado.’’ – Dr. Ronald Adelman

La vida es un conjunto de momentos, pequeñas y grandes batallas, que nos hacen quienes somos. Cada momento nos brinda experiencias y permite forjar una nueva habilidad. Así como existen momentos fáciles de sobrellevar, también hay difíciles, y uno de estos es batallar contra alguna enfermedad, sobre todo si es crónica, terminal o degenerativa. La salud y el bienestar se ausentan dando espacio a incertidumbre, nerviosismo, miedo, desesperanza, la soledad es una visita que llega y no tiene intenciones de irse, es el constante recordatorio de lo que a uno le toca vivir. Es ahí donde las familias designan a uno de sus miembros o contratan a alguien de confianza para que brinde las atenciones necesarias: estas personas son llamadas cuidadores.

Existe una gran diferencia en el estilo de vida y afrontamiento emocional que posee una persona con enfermedad temporal para la cual existe tratamiento, a diferencia de quienes sólo poseen tratamientos paliativos, que minimizan ciertos síntomas pero no curan la enfermedad. Es entonces donde el sentido de vida se ve amenazado, la fortaleza emocional se derrumba con mayor facilidad e incluso las ganas de vivir pueden desaparecer por momentos. Es ahí cuando los cuidadores usan toda su creatividad y energía para motivar, contagiar las ganas de vivir y animar a quien está bajo su protección a seguir luchando.

En ocasiones nos es fácil admirar y alentar a los héroes que luchan día a día contra una enfermedad, pero en muchas ocasiones nos olvidamos de los héroes que están detrás de ellos dándoles un respaldo. Es un trabajo difícil y sobre todo si dicha persona es un familiar directo, si por mismos efectos de la enfermedad uno olvida dar las gracias ya que olvidó quién es. Es entonces que el cuidador ejerce esta noble labor a pesar de que no lo valoren ni le agradezcan, cumple con su responsabilidad porque aunque ellos no recuerden quién los cuida, esta persona sí los recuerda, puede que no recuerden su nombre, pero sí recuerdan cómo quien los cuida los hace sentir.

‘’Una persona cuidando de otra representa una de las cosas más valiosas en esta vida’’ –Jim Rohn, autor y orador motivacional estadounidense.

Asumir este papel no es fácil puesto que hay emociones y sentimientos encontrados, ya que ser cuidador es un trabajo que se realiza de corazón. Este tipo de labor en ocasiones es agotadora, porque uno da mucho de sí; pero la respuesta de la persona no es la esperada, pues se ve alterada por la misma enfermedad (signos, síntomas) y al no ver resultados se puede experimentar frustración o ganas de desistir. Pero ante ello es importante recordar que ‘’no es cuánto uno da, sino cuánto amor uno pone’’ (Madre Teresa)

Los cuidadores, ya sea por trabajo o relación familiar, en muchas ocasiones experimentan dificultad al manejar las emociones, ya que viven con el doble de intensidad todo lo que sucede. Uno vive su propia vida y también la vida de la persona afectada, lo que se torna más difícil si la relación es cercana (familiar). Pero vivir esta clase de experiencias nos prepara, nos hace más fuertes, nos enseña.

“Ser cuidador nos permite conocer el amor que creíamos imposible dar’’ –Tia Walker

Si te toca ser cuidador de un ser querido puedes llegar a agotarte emocionalmente. Recuerda que somos seres humanos. Es importante recordar que por más que uno ame y desee seguir al lado del que sufre, debes tomarte un espacio, un momento para descargar lo negativo y recargar energías. Si conoces a alguien que esté asumiendo esta noble labor, sé amable y hazle sentir tu apoyo, pero sobre todo, recuérdale que la mayor esperanza y fortaleza proviene de Dios.

‘’Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados pues yo os haré descansar… Hallaréis descanso para vuestras almas’’ Mateo 11: 28, 29.

Por | 2017-03-08T10:21:33+00:00 7 Diciembre, 2016|Categorías: Autoestima|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Psicóloga clínica.

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