Las relaciones familiares en la era 2.0

Los educadores, los padres, las familias en general, están cuestionando la influencia de los dispositivos digitales en las relaciones humanas. Todos se preguntan: “¿Cómo afectan los dispositivos digitales las relaciones familiares en su contexto comunicativo, afectivo y social?” La web 1.0 se caracterizaba por ofrecer información en tiempo real a los usuarios consumidores. Hoy convive con la web 2.0, donde el énfasis está en la generación de contenido por parte de los mismos usuarios, la colaboración, las redes sociales donde los usuarios se convierten en prosumidores: generadores de sus propios contenidos y consumidores del contenido de sus círculos sociales virtuales.

Me dediqué a indagar y a observar la influencia de los dispositivos digitales en las familias cercanas. Pude acceder al libro de Howard Gardner, La generación app, donde el autor propone tres conceptos que comienzan con la letra i, en los que impactan estos dispositivos:

Niños utilizando la tecnología
  • Identidad

  • Intimidad

  • Imaginación

Es interesante notar cómo muchos padres entregan a sus niños, aún bebés, dispositivos como tablets o smartphones, para que se entretengan con ellos y estén calmados y tranquilos. Una de las primeras consecuencias es la pérdida del contacto físico, en vez de alzar a un niño que llora, tocarlo o acariciarlo, se distrae su atención mediante la tecnología. Al ver su reacción, los adultos pensamos que los niños ya vienen con la tecnología incorporada en su ADN, pero se la transmitimos nosotros, somos nosotros quienes les facilitamos esta nueva identidad.

He visto cómo algunos adolescentes presionan a sus padres para exigirles el uso de tablets, smartphones, o laptops. Los adultos se ven en dificultades para argumentar por qué no van a proveerles de tecnología y se generan controversias, por un lado. Pero si consiguen los dispositivos, también se origina una desconexión en el ámbito familiar, como si la persona ingresara a un mundo imaginario. Así se va perdiendo la intimidad familiar.

Si los adultos consideramos que la tecnología digital nos ha superado y disminuimos la comunicación con los niños, adolescentes y jóvenes –la generación app-, corremos el riesgo de convertirnos en abandónicos digitales, nuestros hijos serán huérfanos digitales y no se apropiarán de los valores que los padres desean transmitir para construir la identidad familiar.

Reflexiono en dos textos bíblicos: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6). Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” (1 Corintios 10:23).

Como adultos, somos responsables de generar ámbitos para educar a esta generación app,  de la mejor manera,  usando conjuntamente la tecnología, para transmitir los valores que conducen al camino del Señor,  sabiendo que no todo es conveniente, ya que educamos para la vida eterna.

Por | 2017-03-08T10:21:36+00:00 4 Noviembre, 2016|Categorías: Autoestima|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Maestra Nacional de Dibujo. Profesora para la Enseñanza Primaria. Licenciada en Enseñanza de Ciencias del Ambiente. Chilecito, La Rioja. Argentina.

Deje su comentario