Cuando el enemigo seduce a una persona, crea una atmósfera de placer y aparente seguridad, pero no es más que una burbuja de jabón. Y cuando finalmente estalla, la realidad golpea y aparece el remordimiento.

Dios tiene un plan mucho mejor para cada uno de sus hijos. Solamente la seguridad del deber cumplido produce paz y pureza. El Señor nos instruye desde el principio, en el libro de Génesis, en el proceso para formar un hogar estable.

“Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente. Y plantó el Señor Dios un huerto hacia el oriente, en Edén; y puso allí al hombre que había formado”. Génesis 2:7, 8 online.

Elementos para formar un hogar sólido:

  • 1. Un varón. Un hombre según el corazón de Dios, que lo tema y lo ame. Un hombre que sea económicamente independiente, que tenga la capacidad de poder sostener y sustentar su propio huerto del Edén; es decir, su propio hogar. Un lugar físico que pueda mantener pagando los servicios básicos y supliendo el alimento necesario para la alimentación de la familia.

  • 2. Un hogar. El segundo elemento es que el varón, con la ayuda de Dios, debe proporcionar un lugar físico para formar la nueva familia. Pero no en la casa de los padres, sino un lugar fuera de ese núcleo. Para que se constituyan y fortalezcan como una nueva familia.

  • 3. Una mujer. El último componente esencial se menciona en Génesis 2:24: “Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. La pareja debe ser capaz de independizarse para estar juntos, sin ser una carga para las familias de origen en ningún aspecto. Deben llegar a ser ayuda aun para los padres de cada uno, de ser necesario.

Dios diseñó un plan para el matrimonio, y es necesario consagrar nuestro ser a él para que sea una realidad en nuestra vida. Las familias cristianas testifican constantemente del amor de Dios por un mundo que perece en medio de diversas filosofías, que quitan lo santo de este maravilloso don.

“Los afectos formados en la infancia han terminado frecuentemente en uniones desgraciadas, o separaciones deshonrosas. Rara vez han resultado felices las uniones tempranas, si han sido hechas sin el consentimiento de los padres. Deberían mantenerse sujetos los afectos juveniles hasta que llegue el tiempo en que la edad y la experiencia suficientes permitan libertarlos con honra y seguridad”. El hogar cristiano online.

Querida lectora, querido lector, sé prudente, y camina por las sendas seguras que el Señor ha marcado; el resultado será satisfacción, paz y pureza. Es el mejor camino. ¡Así tendrás un noviazgo de éxito!

Por | 2017-07-06T09:54:54+00:00 23 junio, 2017|Categorías: Noviazgo|Año: 2017 |Trimestre: 3er Trimestre |Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Pastor - Maestría en Salud Pública. Iglesia Adventista del Séptimo Día. Lima, Perú.

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