Todos aquellos que soñamos con ser cineastas o simplemente productores de contenido audiovisual, queremos ser originales, dejar nuestra marca y, si es posible, hacer algo que nos brinde una sana satisfacción.

Todo lo que se necesita para dejar una marca en el mundo de lo audiovisual es una buena idea. Muchas veces las ideas aparecen casi automáticamente en nuestra mente; otras veces es necesario trabajarlas y elaborarlas.

Una idea es un proceso mental, un fruto de la imaginación. La creatividad es la suma de esas ideas desencadenadas. En matemática simple: Idea + creatividad = obra artística.

Una de las primeras cosas que tenemos que entender como creativos es que las ideas no surgen de la nada. Cada una de ellas aparecen con imágenes, sensaciones y muchas veces interpretaciones o formas propias de ver una realidad. En el momento en que el autor se sienta a escribir un guion, necesita dejar volar su imaginación. En su apartado “Lectura y Sinopsis”, El Libro del Guion, de Syd Field, propone seis campos en los que es posible encontrar una idea.

  • Idea seleccionada. Federico Fellini (1920–1993) fue un director italiano, ganador de 4 premios Oscar y director de “La dolce vita”,”Roma, Ciudad Abierta” entre sus más de 40 obras. Fue uno de los grandes precursores de este método. Consiste en utilizar pensamientos o experiencias de nuestro pasado, en otras palabras, contar historias propias adaptadas. Estas experiencias representadas en la gran pantalla suelen tener mucha carga emotiva y cautivan al espectador con su línea argumental.

Me alquilo para soñar
  • Idea verbalizada. Este método consta en desarrollar un guion en base a relatos, fragmentos de historias que nos han contado o hemos escuchado al azar. La serie para TV “Me alquilo para soñar” (1992) fue escrita por Gabriel García Márquez. Su fuente de inspiración fue una frase del embajador de Portugal de aquel momento cuando dijo: “Nada… soñaba”.

  • Idea leída. Este campo es extremadamente valido. Noticias, artículos, diarios, revistas, Internet, hasta una frase en el más simple folleto, pueden generar una historia memorable.

  • Idea transformada. Este es uno de los campos más utilizados en el mundo cinematográfico. Aquí nace la ficción, pero hay que tener cuidado, es muy fácil confundir transformación o adaptación con plagio. Por este último entendemos la transcripción literaria de una obra, mientras que por transformación comprendemos el gran reto de adaptar esa obra sin que la misma pierda la calidad de su contenido original.

  • Idea propuesta. Es realizada por encargo de un cliente, que busca generar un determinado impacto con la producción. El desarrollo de este campo es otro gran reto, porque comprende dejar de lado los gustos personales del guionista en pro del relato encargado. Ejemplos de este estilo de cine se pueden encontrar en Argentina entre 1976–1983 con las dictaduras militares, donde se buscaba un estilo de cine más positivo que la realidad que se vivía, para desviar la atención del público de las dificultades de aquel momento.

Apocalipsis Now
  • Idea buscada. Este estilo es muy utilizado, ya que se basa en determinar cuál es la demanda del público. El mundo cinematográfico está comprendido por muchos mercados en forma de estilos: comedia, acción, aventura, ciencia ficción, son algunos de ellos. Este método se lo puede ver reflejado en la película Apocalipsis Now, de Francis Ford Coppola, donde se muestra lo que no se había visto hasta el momento de la guerra de Vietnam. Este estilo es muy utilizado en la producción televisiva.

Las ideas son un portal gigantesco de posibilidades. Cada uno de estos campos definidos no son más que herramientas que están a disposición con el fin de generar algo nuevo. Todas las ideas valen, y valen mucho. Nunca las descartes. Pero recuerda, una idea no se transforma en un guion de un día para el otro.

Por | 2017-04-24T09:12:54+00:00 21 abril, 2017|Categorías: Cine|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Diseñador multimedial egresado de la Universidad de Palermo, Argentina. Amante del buen cine y de las grandes narrativas.

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