El propósito de una película es expresar algo difícil a través de una historia que lo transmita y sea fácil de recordar.

¿Por qué nos gustan los superhéroes? ¿Es porque nos identificamos con ellos? ¿O simplemente es por el hecho de que pueden hacer cosas que nosotros no podemos? Probablemente sean ambas cosas, pero realmente ¿qué es un héroe? Si buscamos su definición, encontraremos:

  • Persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria, especialmente si requiere mucho valor.

  • Personaje principal en una obra literaria o cinematográfica, que produce admiración por sus buenas cualidades.

Los superhéroes que conocemos gracias a las películas o la literatura son personajes de ficción. Sin embargo, existe un “superhéroe” que pisó este planeta y que cumple con todas las condiciones de la definición: es Jesús. Además, aunque ahora no lo vemos, nuestro héroe nos hizo una promesa: muy pronto regresará.

Como director de cine, creo que una buena forma de entender los tiempos finales que vendrán es, entre otros, a través de las películas. Pero antes de entrar en detalles, ¿qué es una película o qué es el cine? Si buscamos esta información encontraremos que el cine es:

  • Una mezcla de arte y técnica para narrar historias mediante la proyección de imágenes para crear la ilusión de movimiento.

  • Una narración literaria producida en tres actos.

  • Según la sociología, el cine es un reflejo de los miedos, gustos, deseos de la sociedad, del momento dado en que se realiza una película: “…en el ámbito de las ciencias sociales, recurren al cine como elemento de acercamiento a la realidad” (La representación cinematográfica: una aproximación al análisis sociohistórico; José Carlos Rueda Laffond y Mª del Mar Chicharro Merayo).

Como ves, el propósito de una película es expresar algo difícil a través de una historia que lo transmita y sea fácil de recordar, en la cual se observan los miedos y los valores de una sociedad, sin embargo en esto último a la vez se puede observar una retroalimentación.

Por otro lado, “hasta el filme más inocente está cargado de ideología. Ninguna película, ninguna producción audiovisual, es ingenua. Todas nos hablan de algo”. (Guión cinematográfico, material de estudio de la Universidad Politécnica de Madrid – Master D.)

No estamos hablando de mensajes ocultos de logias secretas ni de cosas subliminales. El autor de una película, consciente o inconscientemente, exhibe su opinión personal y sus creencias. Todo eso impregna la historia que nos cuenta.

Esto puede ser algo malo o bueno. Como ejemplo de lo segundo, tenemos las parábolas. Cuando nuestro héroe Jesús contaba parábolas tenía una intencionalidad: sus historias estaban cargadas de significado y la gente sabía que él hablaba de algo más. Pero él decía “Quien tiene oído para oír, que oiga”, es decir, es posible entender el significado, si estamos dispuestos a prestar atención. Cuando Jesús habló de un hombre plantando semillas, en realidad estaba hablando de la influencia de la Palabra de Dios en la vida de las personas. Toda parábola encierra enseñanzas y principios de vida.

Muy bien, si les interesa este tema, continuaremos explorándolo en la próxima entrega.

Un abrazo y muchas bendiciones.

Por | 2017-05-12T08:41:34+00:00 12 mayo, 2017|Categorías: Cine|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Como Director de cine adventista y productor de videojuegos puse mi vida en las manos de Dios para compartir su mensaje a jóvenes por estos medios. Mi compañera, guionista y youtuber, Bitia Martínez, me asesora y ayuda a preparar los artículos que publico en Conexión 2.0.

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