“Una mirada dice más de lo que sientes, más de lo que crees, más de lo que piensas, más de lo que sabes o, simplemente, más de lo querías expresar”.

César Sifuentes

Tenía 25 años, y recién estaba dando mis primeros pasos como joven cristiano. Un sábado de tarde en la iglesia, alguien parafraseó el texto de Mateo 18:9: “Y si tu ojo te es ocasión de perdición, arráncatelo y échalo fuera de ti. Más te vale perder un ojo, que perder tu salvación”. Entonces, vino la pregunta natural: ¿Qué estoy mirando? ¿A quién, o a quiénes, estoy mirando?¿Con qué intenciones las miro?

La era de lo visual

Las miradas expresan una variedad de sentimientos. Un refrán viejo y popular dice que los ojos son las ventanas del alma. Las miradas a las que se refería el predicador eran las miradas que reflejan deseos indebidos, miradas que alimentan bajas pasiones.

Mirada

El tiempo de eros

Nuestros ojos son bombardeados constantemente por publicidad “sensualizada”, que va desde la promoción de una aspirina hasta un artículo de primera necesidad, amenazando con perturbar nuestra vida y valores. Eros pasea por el siglo XXI reinante y tan campante. Se vive y se desvive por el placer.

Joven viendo la computadora

Tiempo de pactar

Antes de conocer a Cristo, hice muchos pactos y pagué caro por ellos. Pero nunca hice un pacto por mi salvación eterna.

¿Has hecho un “pacto de salvación”? Creo que debemos hacer un pacto con nuestros ojos. Desde pequeños, se nos decía: “Mira todo lo que quieras; mientras no lo toques, no es delito”. Pero Jesús dijo: “Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio en su corazón” (Mat. 5:28).

Pacto con Dios

La elección de Job

Job hizo un pacto con Dios y un pacto consigo mismo. El peor enemigo que tenemos en la batalla del bien y del mal, somos nosotros mismos. Como adorador de Dios, Job tuvo las mismas luchas que los adoradores de Dios de la actualidad. Nosotros podemos hacer lo mismo. Las ofertas para equivocarnos están a la orden del día; pero nuestra salvación también está a las puertas. Jesús pagó el rescate de nuestras vidas con la muerte de cruz. Al morir nos regaló su vida, una vida digna.

Jesús toca a la puerta
Por | 2017-03-08T10:21:58+00:00 25 abril, 2016|Categorías: Yo opino|Año: 2016 |Trimestre: 2do Trimestre |Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Periodista. Director editorial de la edición impresa de Conexión 2.0. Trabaja en Editorial ACES

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