No dejes de ponerte desafíos altos en la vida. Con la ayuda de Dios, todos tus sueños pueden hacerse realidad.

Siempre he pensado que cada persona tiene un potencial único y maravilloso. Si lo analizas bien, te darás cuenta de que cada día puedes ir mejorando de diferentes maneras. Sin duda, alguna vez has escuchado esta frase: “Ensayo y error”. ¿Qué significa? En síntesis, es una invitación a practicar cada día para alcanzar tus objetivos. Todos sabemos que vamos a cometer errores, grandes o pequeños. Los errores son parte del proceso. Todos los días aprenderemos algo nuevo.

Sin embargo, en lo personal me gusta verlo desde otra perspectiva. Puede que estés de acuerdo conmigo o no, pero así es como planteo reformular la conocida frase: “Ensayo y mejor”. Debemos poner en práctica una acción o actividad para poder perfeccionarla. Puede que hoy estés esforzándote en tus estudios, o en tus proyectos personales. Todo tu esfuerzo se verá recompensado cuando conquistes tus metas. Hoy te encuentras ensayando una y otra vez, sabiendo que en cada intento emprendes alguna acción para mejorar y nunca retroceder.

Piensa en la historia de Sara. Ella tenía 20 años cuando decidió esforzarse para ser alguien en la vida. Tenía todo en contra, su familia, sus amigos e incluso su propia salud. Su objetivo era formarse como médico; sin embargo, todos le decían que esa era una profesión para hombres y mujeres fuertes. Desde pequeña, su sistema cardíaco era muy débil, por lo que debía cuidar mucho lo que comía y evitar situaciones de estrés. Cierto día, en una de sus consultas médicas, le comentó a su médico su sueño de ser doctora y deseaba saber cuál era su opinión. El doctor la miro y le dijo: “En esta vida puedes hacer todo lo que desees. Debes continuar con tu vida con normalidad, cuídate de no abusar de tu salud”.

Cuando Sara escuchó esas palabras se sintió muy animada. Ella confiaba en Dios. Después de años de estudio y esfuerzo, finalmente Sara terminó la carrera de Medicina. Verdaderamente comprobó la frase “Ensayo y mejor”, ensayando y mejorando siempre. Se graduó con honores y se especializó en pediatría. Su misión era darle esperanza a todos los niños y ser para ellos una ayuda. Nunca olvidó las palabras de su médico de cabecera y puso en práctica hacer siempre lo mejor para Dios y para la humanidad.

Por | 2018-07-20T08:00:52+00:00 20 julio, 2018|Categorías: Autoestima|Etiquetas: , , |0 Comentarios

Acerca del autor:

Psicóloga y docente de la Universidad Adventista de Chile.

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